México D.F., que cuenta desde hace tres años con una ley de ”sociedades de convivencia” que otorga algunos derechos a las parejas del mismo sexo, se convierte ahora en el primer territorio de América Latina en permitir a gays y lesbianas casarse en igualdad de condiciones a sus conciudadanos heterosexuales.
La decisión, aunque prevista desde hace algunas semanas, no ha dejado de causar gran indignación en las filas del derechista PAN (Partido de Acción Nacional), que gobierna el país. “Es una patraña del PRD con fines electoreros que esconde un abuso y una burla a la comunidad gay”, han señalado sin rubor alguno los conservadores en un comunicado. Los legisladores del PAN también se han apresurado a asegurar que los matrimonios celebrados en México D.F. no tendrán efectos en determinados ámbitos controlados por la jurisdicción federal, como la seguridad social. También la iglesia católica mexicana ha lamentado la decisión.
Las parejas del mismo sexo casadas podrán además adoptar conjuntamente, al haber sido rechazada por la Asamblea Legislativa una contrapropuesta del PAN que pretendía prohibir esa posibilidad.
Una decisión que contrarresta el mal sabor de boca que dejó la suspensión, en el último momento, de la boda que una pareja gay iba a celebrar en Buenos Aires el pasado 1 de diciembre, y que de haberse celebrado hubiera sido la primera de América Latina. Parece que finalmente será México el país que acoja dicho acontecimiento, probablemente en febrero, una vez que se cumplan los 45 días preceptivos. No es descartable sin embargo que los opuestos a los derechos LGTB intenten evitarlo recurriendo a artimañas jurídicas.
Extraído de dos manzanas
No hay comentarios.:
Publicar un comentario