martes, 20 de noviembre de 2007

Chicos de Simoca y de La Florida aprenden con afiches cómo se hacen los blogs en internet

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La falta de herramientas no fue un obstáculo para ellos. Decididos a enfrascarse en la novedad, dejaron de lado los miedos y las limitaciones, y emprendieron la aventura hacia lo desconocido. Alumnos de los últimos años de dos escuelas del interior aprenden cómo usar las nuevas tecnologías, pese a que tienen muy poco acceso a ellas.

Los jóvenes forman parte de un proyecto que se llama “Dame tu blog y te devuelvo amigos”, ideado por especialistas del Centro de Derechos Humanos del NOA. El objetivo es desterrar la indiferencia que ciertas organizaciones y grupos de adolescentes tienen hacia las nuevas tecnologías y enseñarles cómo estas pueden adaptarse a los objetivos de cada uno y ayudar a cumplirlos.

En el interior, sin embargo, el programa encontró escenarios limitados. La escuela 340 de Simoca, por ejemplo, todavía espera la partida de computadoras que les prometió la Nación para adentrarse en el mundo de la informática. Los alumnos del establecimiento José Bascary, en La Florida, sí cuentan con máquinas, aunque no con conexión a internet.

“Eso no es un impedimento para ir enseñándoles cómo adaptar estas herramientas a sus necesidades. Además, hay que romper el paradigma de que las nuevas tecnologías son sólo las computadoras: existen muchísimos medios más que pueden utilizar, como el celular o las cámaras digitales, y a los que al menos conocen mediante la televisión”, indicó el especialista en Nuevas Tecnologías Agustín José Wawrzyk, quien está al frente del proyecto.

El experto explicó que, hasta que cuenten con las máquinas, los alumnos van trabajando en afiches, que cumplen el papel de la pantalla en blanco a la que se enfrentarán alguna vez. Una vez que accedan al mundo de internet, crearán blogs relacionados con los derechos humanos. “Nuestra intención es, por un lado, amenizar la adaptación de las tecnologías a los propósitos de la persona y, por otro, demostrarles que estas sirven para recibir información y ponerse en contacto con otra gente”, agregó.

El especialista aclaró que el proceso de enseñanza -que también se extiende a los docentes- es lento no sólo porque hay un abismo entre lo teórico y lo práctico sino también porque, al no estar muy relacionados con los nuevos medios, los adolescentes muestran cierta reticencia. “No tienen curiosidad tecnológica y parecen resignados. Es como si se preguntaran para qué les sirve eso, si ellos no lo tienen. En esos casos, nosotros les advertimos que algún día les pueden exigir saber usar esto en algún trabajo y así lo entienden”, señaló. LA GACETA ©

por contactos con el Centro de Derechos Humanos del NOA cedhnoa@gmail.com

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