viernes, 14 de noviembre de 2008

La Iniciativa por los Derechos Sexuales y la Quinta Rueda del Examen Periódico Universal

Para la 5ta Rueda del EPU, la Iniciativa[i] difundió una Convocatoria para presentar informes, por la que dimos prioridad a activistas jóvenes, mujeres y personas trans/intersex. La Convocatoria se difundió en listas electrónicas de mujeres, derechos sexuales y LGBT, y les estamos muy agradecid*s a todas las personas que nos ayudaron a difundirla.


Recibimos 42 postulaciones para escribir informes sobre 9 de los países bajos examen. Como en ocasiones anteriores, fue un trabajo apasionante y tuvo como resultado la elaboración y envío de informes sobre los siguientes países:

· Afganistán, en colaboración con el Dr. Naimatullah Akbari
· Belice, en colaboración con el United Belize Advocacy Movement
· Chad, en colaboración con la Association Azur Développement (una organización que trabaja por el derecho de las mujeres a la salud en África)
· Chile, en colaboración con Andrés Rivera, presidente de OTDD (Organización de Transexuales por la Dignidad en la Diversidad)
· Congo, en colaboración con la Association Azur Développement
· Eslovakia, en colaboración con la investigadora Shaima Andrassy
· Macedonia, en colaboración con la joven activista Roma Enisa Eminova
· República Centroafricana, en colaboración con la Association Azur Développement
· Uruguay, en colaboración con el Grupo EA, que trabaja sobre la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres jóvenes.


En los informes se trataron una variedad de temas ligados a los derechos sexuales, entre ellos los siguientes:

* Aborto
* Anticoncepción y planificación familiar
* Derechos de las personas transexuales y transgéneros
* Derechos sexuales de adolescentes y jóvenes
* Derechos sexuales de niñas/os, jóvenes y mujeres Roma que viven de la mendicidad
* Derechos sexuales de personas adultas mayores
* Derechos sexuales de personas con discapacidades
* Educación en sexualidad
* Evaluación de cómo diferentes instituciones del Estado tratan el VIH/SIDA y la violencia sexual
* Evaluación de políticas y programas nacionales sobre juventud y derechos sexuales
* Minorías sexuales/Orientación sexual
* Salud y derechos reproductivos
* Trabajadoras sexuales
* VIH/SIDA y enfermedades/infecciones de transmisión sexual
* Violencia sexual contra mujeres y niñas/os (incluyendo violación e incesto)
* Vulnerabilidad económica de niñas y niños que facilita su abuso y explotación sexuales

Tal como lo hicimos en rondas anteriores, también incluimos temas que no se relacionan explícitamente con los derechos sexuales pero que son fundamentales para garantizar un ambiente en el que se puedan ejercer los derechos sexuales de manera efectiva, como la ausencia de instituciones nacionales de derechos humanos, la libertad de expresión y los procesos de construcción de la paz.

Los informes fueron escritos y presentados en castellano (Chile y Uruguay); francés (Chad, Congo y República Centroafricana) e inglés (Afganistán, Belice, Eslovaquia, Macedonia).

Conclusión
En esta ronda estamos muy agradecid*s por haber podido tratar las intersecciones entre raza/etnia y derechos sexuales (Macedonia) o la situación de las personas trans en forma detallada (Chile). También nos enorgullece haber podido mostrar que todavía hace falta mucho trabajo para garantizar la realización efectiva de los derechos sexuales en un país desarrollado (Eslovaquia) así como haber podido colocar estos temas en el tratamiento de países en los que no se los considera una prioridad (Afganistán o Chad). También es la primera vez que hemos podido aportar un análisis detallado de las políticas y programas de Estado sobre derechos sexuales (Uruguay). Una vez más, nos sentimos verdaderamente honrad*s por la oportunidad de trabajar con tant*s activistas jóvenes y valientes, de distintas partes del mundo, y estamos dispuest*s a continuar haciéndolo.


[i]La Iniciativa por los Derechos Sexuales es una coalición creada en 2006. Sus integrantes son Action Canada for Population and Development, CREA (India), INCRESE (Nigeria) y Mulabi - Espacio Latinoamericano de Sexualidades y Derechos (Argentina-Costa Rica-Colombia-Chile-Paraguay). Otras organizaciones, como la Federación Polaca de Mujeres por la Planificación Familiar, funcionan como asociadas a la Iniciativa, cuyo mandato es promover la noción de derechos sexuales y los derechos sexuales en general en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Hoy Oscar faltó

por Valeria Flores


Hoy Oscar faltó. Apenas llegué a la escuela, la vicedirectora nos avisó que la madre estaba internada en gravísimo estado. Hacía 2 días que Oscar y sus hermanos se habían reincorporado a clases, luego de haber dejado de concurrir en dos oportunidades. La primera vez, junto a su madre y hermanos habían sido trasladados a un hogar debido a que su padre ejercía violencia sobre su esposa, esa violencia que se convierte en segunda piel de las mujeres pobres. Pasado un tiempo, nos llega una resolución de la jueza a cargo del caso, que dispone la exclusión del hogar del padre pero lo autoriza a construirse una pieza en el patio trasero de la casa. Otra vez, una más, el accionar de la justicia que sigue tallando hondo la vulnerabilidad de los cuerpos de las mujeres. A los días, Oscar ingresa otra vez a la escuela. Un poco más arreglado, y ya sin los mocos colgando de su nariz (recuerdo que le regalé un pañuelo apenas comenzaron las clases). Viene casi todos los días y se desenvuelve muy bien en clase. Tiene una letra esperpéntica y todo el tiempo se adula a sí mismo, quién si no. A los meses, vuelve a desaparecer. Los chicos que son vecinos comentan que lo vieron partir en un móvil policial, que el padre casi la mata a golpes a la madre, que los propios niños corrieron a la comisaría a hacer la denuncia.

Terminaron en un hogar cristiano y tanto él como sus hermanos quedaron desescolarizados. Un mes más tarde, comenzó a concurrir a una escuela cercana, en la que sólo duró dos días. Según dicen las voces del barrio, la madre regresó a "su" casa, cansada de que la "mandaran" en el refugio y para cuidar a su marido, al que unos jóvenes le habían propinado una paliza. Oscar ingresó una vez más a nuestra escuela. Pero algo pasó, tal vez eso que todo el mundo sabe que va a pasar, no como destino, en todo caso como negligencia social cuando lo familiar se vuelve mortífero. La madre decidió tomar insecticida, veneno para hormigas.... será para matarse los insectos que la pobreza te mete dentro, el aleteo de una vida entregada al alcohol y a otros, menos a ella misma. Recuerdo su abdomen prominente exhibido sin pudor cuando venía a dejar a sus hijos, al igual que su aliento etílico que impregnaba tempranamente el pasillo de las aulas.
Hacía rato que el veneno se le había metido en la piel, por ósmosis, por ser mujer, por ser pobre, por vivir en una provincia que captura esos cuerpos en un sistema clientelar en el que se les juega la vida.porque su cuerpo sí fue un campo de batalla descarnado.

Hoy Oscar faltó. Y Soledad, una compañera, me pregunta sobre las capitales de las provincias (el día anterior estuvo ausente, porque debía cuidar a su sobrino, limpiar la casa y de paso regar el patio). Un grupo de varones, que se sientan juntos, se ríen sarcásticamente y gritan ¡no sabés, porque faltaste!. Mi rabia sólo encontró límite en el escritorio destartalado que me separaba de ellos, situados allá al fondo, al fondo de un machismo que se les hace carne con cada minuto que pasa. Les recriminé que tener pito no les daba derecho a tratar así a la compañera, que no da derecho a maltratar.las risitas por la palabra "pito" se les filtraban por los labios. Y la historia de Oscar hilvanó la aguja de mis pensamientos. Quería compartir con mis alumnos y alumnas mi propio dolor, mi honda impotencia. Les comenté que en ese mismo momento había un compañero sufriendo porque su papá se creyó con derecho a maltratar y golpear a la mamá, que hace tiempo que Oscar la viene pasando mal, que hizo lo imposible para estar en la escuela y propuse: "Quien quiera escribirle una cartita de cariño, bienvenida sea". Las niñas accionaron rápidamente, varones pocos. La pasividad manifiesta de los niños trajo a mi mente la frase de un nene cuando, en el taller de sexualidad, tenían por consigna expresar por escrito "Por qué eran varones o mujeres". Él, con diez años, dijo: "yo soy un varón porque pienso como hombre, porque soy masculino y porque voy a morir como hombre". Y claro, los varones no expresan cariño, menos hacia otro varón, acaso se ponga en riesgo o se sospeche de su masculinidad heterosexual. También las frases de las niñas se enredaron en mi abigarrado sentido de maestra, ya estallado.
Esa identidad que me dibuja límites y que me empeño en distorsionar, con mi pública sexualidad disidente como lesbiana y feminista, con una práctica que lleve más allá los constreñimientos de un pedagogía moderna funcional a un Estado que ya no existe, de una escuela cuyos sentidos fundacionales se desfondaron hace tiempo, licuados en una nueva temporalidad. "Yo soy una mujer porque tengo cualidades de limpiar mi casa"; "Uso ropa de mujer, hablo como mujer, tengo sentimientos de mujer, me gustan los hombres, me gustan los colores de mujer, tengo el carácter de mujer, puedo tener hijos".
¿Algo de este veneno le habrán dado de tomar a Sandra, la mamá de Oscar, desde niña? ¿No se estarán intoxicando mis alumnas con tanto discurso sexista y hete(r)ro(r)sexista?

Ezequiel se enoja y se enfurece porque lo tratan de "nena", y a David le dicen "nena" porque se puso un arito, es un signo de amariconamiento, de la indeseabilidad para el macho argentino llamado a vacunarse contra la rubéola por el propio Estado. Haciendo un cálculo al vuelo, más del 50% de las madres de nuestra escuela han hecho la denuncia por violencia por parte de sus parejas, es decir, han estado judicializadas, sometidas a la maquinaria estatal que las resitúa en su lugar de victima, las aísla en interminables citaciones al juzgado y la precariedad de recursos las devuelve a un círculo que se angosta. Recuerdo una sugerencia práctica que le hice a la profesora de educación física, tiempo atrás: "habría que incorporar clases de autodefensa para las niñas".
Son las vidas descartables, las vidas sin utilidad, la nula vida del estado de excepción. Sus cuerpos son los residuos de las economías biopolíticas, en las que mujeres jóvenes pobres maricones tortilleras travestis bolivianas/os discapacitadas/os emergen como candidatos al exterminio. En esos cuerpos los derechos, la ciudadanía, la ley, se suspenden. Y su asesinato en esta guerra de baja intensidad que es la pobreza, no constituye homicidio ya que es materia disponible para ejercicios de poder sobre la vida.

Hoy Oscar faltó. Estoy triste y quiero llorar porque este guardapolvo ya no soporta más injusticias. No quiero resignarme a no doler, no quiero resignarme a que el aula sea un campo de batalla simbólico. Por eso hoy lloro, por la mamá de Oscar, por Oscar, por mí. Y también por Lali y su mamá con el ojo amoratado por un piedrazo que recibió al resistir en su casilla a que le robaran sus propios vecinos. Lloro porque una compañera sólo atina a decir "¿para eso se los llevó? Los dejó un mes sin escolarizar" y porque la moral hegemónica que inviste nuestra identidad docente -aunque después no se practique- nos vuelve crueles juzgadoras de vidas ajenas. Lloro porque está en juego el sentido de lo humano. Lloro porque entiendo.

Tengo el pelo tamizado de arena por las ráfagas de un viento irascible que azota la ciudad, es casi imposible ver. Pero no hay visión sin ira, sin furia. Audre Lorde ya nos advirtió que volverle la
espalda a la ira es volvérsela al conocimiento.

Yo también me voy envenenando de a poquito. No es una autointoxicación voluntaria como experimenta Beatriz Preciado [1] , en mi caso es compulsiva. No es con dosis de testosterona, sino con los efectos políticos y corporales de la naturalización de la testosterona como hormona masculina que lubrica un régimen sexo-biopolítico que es mortal. Lo mío también es experimentación, desde una mixtura de identidades que se deslizan unas sobre otras, de maestra precarizada, de tortillera activista, de mujer masculinizada, de feminista heterodoxa, de practicante de escrituras. Estas son mis condiciones de producción de conocimiento, de una corporalidad arrojada a la intemperie, localizada en estas coordenadas de situacionalidad del mundo, éste, aquí, hoy, que Oscar faltó porque su mamá se envenenó.

Valeria Flores
Maestra de una escuela en el oeste de la ciudad de Neuquén.
Activista de fugitivas del desierto -lesbianas feministas. Co-coordinadora de la lista electrónica Educadorxs LGTTBI.
07/11/08

[1]Testo yonqui. Beatriz Preciado. Espasa Calpe, 2008.


martes, 11 de noviembre de 2008

Alain Badiou: la actualización del comunismo

Entrevista exclusiva publicada en Perfil


Filósofo, dramaturgo y novelista, es uno de los nombres más destacados del pensamiento contemporáneo. En esta charla, hace un repaso por los sucesos del Mayo del ’68, advierte que la idea del comunismo no ha podido ser superada hasta hoy y ataca al presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, a quien define como “el último bastión del conservadurismo francés”. Un diálogo sobre la política de la emancipación, el amor como categoría de verdad y la relación entre poesía y filosofía.
Por ANALIA HOUNIE (Desde Saas Fee, Suiza)


Margen. “El capitalismo global es una abstracción que excluye a buena parte de la humanidad”, sostiene.
A cuarenta años del Mayo Francés, ¿cuál es, según usted, su legado?

—La complejidad de la pregunta consiste en que no hubo un Mayo del ’68 sino cuatro. Mayo del ’68 fue un acontecimiento, precisamente, porque estuvo compuesto por elementos diferentes. Cuando hablamos entonces de este acontecimiento, debemos precisar siempre de qué Mayo del ’68 estamos hablando. Para decirlo brevemente, hay un primer Mayo del ’68 que es la rebelión de la juventud; de hecho, no de toda la juventud sino de los estudiantes: es la revuelta de una minoría. Es la parte más visible del Mayo del ’68. Debemos decir también que esta parte no fue completamente original porque hacia fin de los sesenta hubo revueltas de los estudiantes prácticamente en todo el mundo: en México, Alemania, Estados Unidos, China… El segundo Mayo del ’68 es la huelga más importante de toda la historia de Francia. Es muy diferente del primero pues concierne a los trabajadores, millones de ellos, y no a los estudiantes. El tercer Mayo del ’68 es algo así como una revolución cultural. Tiene que ver con la agitación de los teatros y de los cineastas, también con la transformación de las reglas sexuales y con la revuelta feminista. El cuarto Mayo del ’68 es, finalmente, el más interesante. Consiste en la búsqueda de una nueva concepción de la política –la búsqueda por crear, por ejemplo, una colectividad entre trabajadores, estudiantes, extranjeros, etcétera–. Creo que aquí yace el legado del Mayo del ’68. Porque la revuelta de los estudiantes en sí misma no es una cuestión universal, concierne a las universidades, a la relación entre la educación institucional y la educación pública. La huelga de trabajadores en sí misma es ampliamente controlada por el Partido Comunista y por los sindicatos tradicionales, no es un fenómeno nuevo. La transformación de las modalidades sexuales y la revolución cultural crean una modernidad, pero esta modernidad es compatible con el capitalismo. Hoy somos contemporáneos del Mayo del ’68 en la búsqueda de una nueva definición de la política. El problema clave es encontrar una forma de organización política que no se halla en la forma del viejo Partido Comunista (organización jerárquica, participación en las elecciones clásicas, etc). Este problema aún no esta resuelto.

—“De quoi Sarkozy est-il le nom?”, su último libro, va más allá de la figura de Nicolas Sarkozy: propone una teoría de una característica constante de la política francesa –Sarkozy es sólo el último en una línea que incluye a Thermidor y a Marechal Petain–. ¿Podría, por favor, definir esta constante?

—Para describir esta constante, debemos comprender que la historia de Francia no es simple. Hay una primera historia de Francia –la más conocida mundialmente– que comienza con la Revolución Francesa a fines del siglo XVIII y continúa con las grandes insurrecciones de los trabajadores en 1830 y en 1848, con la comuna de París en 1871, con la Francia popular en 1936, con la fortaleza del Partido Comunista francés, con la resistencia al nazismo y, finalmente, con el Mayo del ’68. Es la historia de las insurrecciones, revueltas, revoluciones y demás. Pero hay una segunda historia francesa: la historia de la contrarrevolución, del poder conservador y reaccionario, la historia de la restauración de la monarquía después de la Revolución Francesa, el segundo imperio de Napoleón, la represión de los trabajadores en junio 1848 o después de la Comuna de París, la terrible secuencia de Petain… burguesía francesa, temerosa de la Francia popular, prefirió el nazismo a la posibilidad de la revolución comunista: ésta es la definición de Petain. Francia puede ser vista como el país de las insurrecciones histéricas pero también como el país de las contrarrevoluciones obsesivas (risas). Nombro el petainismo a esta dimensión de la historia francesa que llega hasta nuestros días. Sarkozy es la expresión de esta tendencia reaccionaria. Es el último petainista.

—Además de despertar el interés del público masivo, su último libro desencadenó una nueva ola de acusaciones contra usted como el “filósofo del terror” antidemocrático. ¿De qué son síntoma estas acusaciones?

—Creo que hay un problema después de todo. No sostengo el sistema democrático contemporáneo porque sé que esta forma del Estado es apropiada al gobierno de los ricos, de los capitalistas. Las elecciones libres son una ficción. Toda la massmedia está controlada por grupos capitalistas. No soy, pues, democrático en este sentido. La democracia es el poder de la gente, no el poder de los partidos, de la oligarquía financiera, del capitalismo. Hay democracia cuando la gente se organiza en movimientos o en huelgas para declarar algo en el campo político. Pero hoy no hay un poder real de la gente. Por ejemplo, sabemos que la armada francesa está comprometida con la guerra de Afganistán. Nadie consultó a la gente sobre este asunto. Fue una decisión consensual tomada por un pequeño grupo de hombres y de mujeres de todos los partidos. El segundo punto concierne al terror. En muchas circunstancias donde la gente está realmente relacionada al poder, presenciamos secuencias de violencia (es el caso de la Revolución Francesa, de la Revolución Bolchevique, etc.). Cuando sostengo que la intervención popular en el campo político debe ser violenta en algunos casos, no puedo aceptar que esa suerte de gobierno me acuse de terrorista. Después de todo, los Estados democráticos actuales son absolutamente violentos: tenemos una guerra absurda y criminal en Irak, una guerra en Afganistán, intervenciones militares en muchos otros países… Entonces, en ciertas circunstancias, la elección es entre dos tipos de violencia: la elección no es entre violencia y no violencia. Sabemos eso. Acepto la posibilidad de la violencia. La violencia de la acción popular es diferente de la pura violencia de Estado. Nombro terror a la violencia de Estado.

—En “De quoi Sarkozy est-il le nom?” usted defiende también la actualidad del comunismo, de la idea comunista. ¿Por qué cree que hoy deberíamos ser fieles a esta palabra?

—La idea comunista, a comienzos del siglo XIX, era la idea de la completa emancipación de la humanidad. El comunismo era el nombre de otra posibilidad para la organización de la sociedad. Después surgió la pregunta de los medios políticos para realizar esta nueva posibilidad. El medio más importante era la revolución con la dirección, finalmente, de la clase trabajadora. Esta es la visión clásica, la visión de Marx en el Manifiesto de 1848. Progresivamente, en una segunda etapa, el comunismo se convierte en el nombre no sólo del fin (una nueva sociedad) sino también en el nombre de un medio político específico para alcanzar esta meta: el Partido Comunista. Hay, en esta segunda etapa, algo positivo y algo negativo. Algo positivo: el comunismo se convierte en una realidad más concreta –en la primera etapa era una visión–, en nuevos medios para triunfar en la revolución. Estamos en una nueva etapa de la historia, dijo Lenin al crear el Partido Comunista: la etapa de la revolución victoriosa. Y era verdad. La victoria ha sido posible con un fuerte Partido Comunista. Con una gran visión pero con una organización débil, ha sido imposible durante el siglo XIX. El lado negativo es que después de eso tenemos una definición estrecha del comunismo: el Partido Comunista y el Estado comunista. Y esta visión estrecha fue, finalmente, un fracaso. Porque el Partido fue bueno para organizar una revolución victoriosa pero no para organizar una nueva sociedad. Resultó algo burocrático, terrorista, violento. Este fracaso puso en peligro la palabra comunismo. Prácticamente desapareció. Creo que sin esta palabra tenemos una carencia en la política de emancipación. Para mantener una política de emancipación, debemos tener una gran visión y esta idea, finalmente, es la idea comunista. Sin esta gran visión, somos débiles: nos sumergimos en pequeñas experiencias políticas, en pequeñas luchas cotidianas. No podemos de este modo unificar la lucha política. Planteo abrir una tercera etapa del comunismo después de la primera etapa (la concepción marxista) y después de la segunda (la concepción leninista): una nueva definición de la palabra que retiene el aspecto positivo de la noción, que critica el aspecto negativo de la segunda etapa y que propone una nueva forma del comunismo para hoy.

—¿Cómo se sitúa frente a los filósofos contemporáneos que mantienen viva la idea de la política de emancipación?

—Mis colegas que mantienen viva la idea de emancipación son Slavoj Žižek, Giorgio Agamben, Jacques Rancière, Judith Butler, Antonio Negri y yo. El “grupo de los seis” (risas). No hay una diferencia fundamental entre Žižek y yo. Hay diferencias conceptuales y filosóficas. Pero en relación con la necesidad de la palabra comunismo, con el reconocimiento de los aspectos positivos en el leninismo mismo y demás somos parientes cercanos. La palabra comunismo también es usada por Negri pero en otro sentido. El sujeto constitutivo del capitalismo es, en última instancia, la masa de nuevos productores. Con Internet, con las comunicaciones globales, con el trabajo de las multitudes, tenemos dentro del capitalismo mismo la creación espontánea de algo que es de esencia comunista. El problema con Butler es que está del lado de la política de la identidad, que se halla, en mi opinión, a un solo paso en dirección a la política de la diferencia. Debemos crear una colectividad política que sea universal, que absorba todas las diferencias y todas las identidades. Agamben no usa realmente la palabra comunismo. Está más interesado en el sueño de la humanidad. Su figura fundamental es la del homo sacer, y toda la discusión atañe a la creación de esta figura. La relación entre esa suerte de visión y las políticas concretas no está clara. Es demasiado ontológica para mí. En cuanto a Rancière, ciertamente está de nuestro lado en lo que concierne al legado del ’68, a qué es la verdadera democracia (que no es la democracia representativa). No comparte la visión de Žižek ni la mía en relación con la segunda etapa del comunismo, tampoco la necesidad de la violencia en determinadas ocasiones. Es un hombre precavido. La suya es una filosofía siempre descriptiva, nunca prescriptiva. La diferencia entre los seis atañe, precisamente, a la naturaleza prescriptiva de la política, no sólo a su característica histórica descriptiva. Debemos decir algo acerca de qué hacer. La política no sólo es crítica y negación, también es afirmación. La segunda diferencia concierne a nuestros juicios acerca de qué es la democracia. Creo que Žižek y yo somos menos democráticos que los otros (risas).

—Usted escribió en “Logiques des mondes” que el capitalismo es una civilización sin mundo. ¿Qué quiere decir esto?

—Creo que el capitalismo global es una universalidad abstracta porque el mundo que construye es un mundo donde una amplia parte de la humanidad no está presente. Estar presente en el capitalismo global significa no estar excluido de la riqueza de este mundo. Hoy no estamos por la construcción de un mundo unificado, por el contrario: la desigualdad es la ley del capitalismo. El mundo está completamente dividido no sólo entre países ricos y países pobres sino, en los países mismos, entre hombres pobres y hombres ricos. Actualmente, la idea de un mundo para la gente de todo el planeta es una idea prescriptiva. Nos falta un mundo en este sentido. Es una cuestión de orden político, no de existencia empírica.

—Recientemente, usted propuso una alianza entre la filosofía y la poesía, después de siglos de tensiones que comenzaron con el destierro de los poetas de la República por Platón. ¿Por qué opina que hoy es el momento para este pacto?

—La historia de la filosofía despliega dos grandes posiciones contradictorias con respecto a la relación entre la poesía y la filosofía. O bien hay una diferencia fundamental entre ellas (esto está claro en Platón y, también, en muchos otros), o bien la poesía entra en igualdad con las formas más importantes del pensamiento. Es algo así como el debate entre Platón y Heidegger.

Podemos cambiar la estructura del problema diciendo que hay un lugar para la poesía como procedimiento de la verdad porque en éste hay siempre un momento poético. Es el momento donde debemos encontrar nuevos nombres para un acontecimiento. La nominación de un acontecimiento es una necesidad, y esta necesidad, en cierto sentido, es siempre una poética. Por ejemplo, cuando estalla una revolución política, irrumpen nuevos nombres, un nuevo vocabulario. Y esta tarea es tarea de la poesía –no está realizada siempre en los poemas, pero es una determinación poética–.

Creo que ésa es la razón por la que la poesía ha sido parte del lenguaje filosófico mismo. La invención y transformación del lenguaje filosófico es también una tarea política. Por esto, propongo un nuevo pacto, una nueva paz.

El amor como principio político

—¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?

—Creo que el amor es un procedimiento de la verdad; entonces, es una condición natural para la filosofía. (Reconozco cuatro tipos de procedimientos de la verdad: la ciencia, el arte, la política y el amor.) En el amor podemos rastrear todas las características de un procedimiento de la verdad: comienza con un acontecimiento, el encuentro entre dos personas. Después debemos encontrar la forma y las consecuencias de este encuentro, debemos encontrar un nuevo lenguaje. ¿Por qué la verdad? Porque el amor es, en mi opinión, la invención de la verdad acerca de la diferencia. Naturalmente, es la diferencia entre dos individuos, la diferencia absoluta entre la posición masculina y la femenina. Como dijo una vez Lacan, la relación sexual no existe. Hay una ilusión en la pura libertad sexual: la ilusión de que allí podemos encontrar una experiencia de conexión con el otro. Entonces, se compromete con la repetición y no con la creación. ¿Qué es la verdad acerca de la diferencia? Es la experiencia de la diferencia mediante la construcción de un nuevo punto de vista sobre el mundo mismo. Es una nueva experiencia del mundo desde el punto de vista de los Dos. El amor no es una suerte de negociación entre dos individuos. Es la creación de un nuevo punto de vista sobre el mundo mismo: el punto de vista de los Dos. (La amistad también es la experiencia de los Dos pero es una experiencia mucho más débil que el amor. Por eso explicamos la amistad desde el punto de vista del amor y no a la inversa.) El amor es el ejercicio de la diferencia en relación con el desarrollo de la vida misma. Es, pues, la experiencia del mundo no desde el punto de vista del Uno –individual– sino desde el punto de vista de los Dos, no desde el ángulo de la identidad sino desde el ángulo de la diferencia. En este sentido, es el principio de una idea poderosa que puede devenir, finalmente, en una idea política. Que es posible construir una experiencia colectiva del mundo. Y el comienzo de esta experiencia

colectiva es la experiencia de los Dos. El amor puede ser visto, en este sentido, como el principio de la política.

Edición Impresa. Domingo 24 de Agosto de 2008.
Año III Nº 0289
Buenos Aires, Argentina